Negociando Su Acuerdo
|
 |
¡ESCRÍBALO!
La
diferencia entre ganar o perder una batalla contra
el desalojo o un pleito por daños monetarios muchas
veces es que la parte triunfadora (dueño o
inquilino) anotó lo que pasó, escribió una carta en
confirmación, o tuvo un acuerdo por escrito. La
disputa a menudo depende en convencer al juez que su
versión de los hechos es la verdadera versión. Si
usted ha tomado el tiempo para escribirlo, usted
tiene una gran ventaja, especialmente cuando ha
pasado un largo tiempo desde que los eventos
críticos tomaron lugar y las memorias han
desvanecido.
Cuando sea posible, insista delicadamente que los
acuerdos estén por escrito, "para evitar cualquier
malentendido después." No tiene que ser un documento
formal que servirá como prueba de un acuerdo. Sólo
necesita algo legible fechado y firmado por las
partes que llegaron al acuerdo.
Aunque no tenga un acuerdo por escrito firmado,
todavía puede haber un documento por medio de una
carta enviada a la otra parte afirmando la índole
del acuerdo. Según las circunstancias, podrá
necesitar prueba de entrega de su carta de
confirmación. En ese caso, mande la carta por correo
certificado, pida el recibo a vuelta de correo.
Si ocurre un incidente que podrá ser importante más
adelante, tome la precaución de apuntar unas notas
indicando la fecha, la hora y el lugar del evento;
los participantes; y, si es aplicable, lo que se
dijo. Si más adelante ese incidente se vuelve en una
disputa, su nota podrá ayudarle a ser un testigo más
convincente.
Lo mejor de todo es que la costumbre de ponerlo por
escrito, puede evitar disputas que terminan en
corte. Una carta de confirmación o una nota de algo
que usted apuntó puede ser lo único necesario para
resolver entre su dueño o inquilino, el conflicto
que se avecina.
En el caso de dueño e inquilino, la mejor cosa es
tener un acuerdo de arriendo por escrito o un
convenio firmado por ambas partes. El acuerdo
debería incluir detalles importantes tales como:
reglas sobre los compañeros de cuarto, animales
domésticos o visitas; si se permite subarrendar; y
una lista de todas las amenidades provistas con la
vivienda y que están incluidas en la renta. También
es buena idea si el dueño e inquilino, juntos,
pueden "hacer una inspección" de la vivienda en la
hora del arriendo y apuntar cualquier daño actual u
otros artículos de importancia que cualquiera de las
dos partes quiera en el archivo.
This page was last modified on
08/25/2008
|